lunes, 17 de diciembre de 2012

Dexter Morgan a través de sus siete temporadas.

Se ha comentado mucho sobre las supuestas malas y buenas temporadas de ésta maravillosa serie de Showtime que termina para siempre el próximo año y que anualmente nos ha dejado un poco infartados cada mes de diciembre. Pero qué tal si vemos la serie desde arriba, sin centrarnos en cada temporada sino como el conjunto de éstas que forman a la serie, podemos ver que cada temporada ha sido muy especial para conocer desde diferentes ángulos a éste complejo personaje interpretado magistralmente por el gran Michael C. Hall. Alerta de Spoilers.

 En la temporada uno nos enteramos del motor, ¿Por qué asesina Dexter?, conocimos sobre su infancia a la par que nos íbamos dando cuenta de su método y de dónde surgía. Una primera temporada que nos sumerge en este personaje, una temporada donde conocemos quién es Dexter Morgan, donde nos responden al ¿Qué?, al ¿Por qué? Y al ¿Cómo? lo hace.

La temporada dos fue una cacería, conocimos desde muy temprano en la serie como sería que la policía fuera tras de él sin que supieran que realmente el asesino que buscaban estaba junto a ellos. Aquí también pudimos ver a un Dexter más sexual, cosa que no pasaba en el primer año de la serie. 

Luego pudimos ver a un Dexter que creía haber encontrado un amigo, esto en la tercera temporada, pero esto termina cuando descubre que dicho amigo también quiere asesinar pero sin seguir el código, no es momento para aprendices ni discípulos y a estas alturas de la serie Dexter no puede permitir asesinatos por motivos personales, su amigo termina ingresando en el código de Harry y en la caja de muestras de sangre. También su farsa se vuelve real, se da cuenta que sus sentimientos hacia sus familiares y amigos son reales. 
 
Ya sabemos quién es Dexter, sabemos que no es tan frio a pesar de ser un asesino, es mucho más complejo, sabemos también que lo que menos busca es un alumno que aprenda de él, pero ¿Qué tal un maestro?. Durante la cuarta temporada Dexter conoce a alguien como él, un asesino que ha logrado tener esa doble vida durante un largo tiempo. Nuestro asesino busca aprender cómo lograr ese cometido ahora que se ha convertido en padre, tiene una familia, pero sigue siendo un asesino. 

Y de alumno pasa a maestro, pero ahora su discípula no busca asesinar solo porque si, Dexter entiende que en ella se creó un “oscuro pasajero” igual que en él y ya que no puede eliminarlo de sí mismo, busca ayudar a su aprendiz a terminar con esto. Vemos el otro lado de la moneda, el de la víctima y no el del asesino. Esto en la quinta temporada. 

Como la vida y la muerte siempre estarán ligadas a la religión, éste era un tema que tarde o temprano tenía que ser tocado. Tal vez el problema fue que no lo hicieron de la mejor manera, y se enfocaron más en una historia secundaria que en profundizar en la mente de Dexter sobre el tema de la religión. 

Finalmente su hermana sabe quién es Dexter, y no se entera de la mejor manera, así comienza una lucha interna en ella entre lo que dice la razón y el amor que siente por su hermano. Dexter se enamora de alguien igual a él, alguien que lo entiende y con quien no es necesario fingir, pero ¿hasta qué punto pueden confiar el uno en el otro?, al final de cuentas son asesinos y tiene que sobrevivir en las fuerte. 

El próximo año termina para siempre, el final de la temporada siete nos vuelve a dejar sin aliento y con ganas de más, solo nos queda tener un infarto en diciembre de 2013, será el último, será la despedida y todo indica que será muy grande.