miércoles, 11 de abril de 2012

El equilibrio entre la realidad y los cuentos de hadas.

Una amiga me pasó el link de una publicación con fotografías de las famosas princesas de cuentos, ellas brutalmente asesinadas, algunas bastante impactantes como Ariel, una sirena muerta a la orilla del mar, enredada en una bolsa de plástico, pero lo que más me llamó la atención de esta publicación fueron los comentarios de la gente.

La mayoría aseguraba que los niños crecen pensando que el mundo en el que vivimos es como se plantea en estas películas de cuentos de hadas, que lo mejor es que no las vieran y se dieran cuenta de una buena vez de “la porquería de vida que vivimos”. Yo les pregunto ¿ustedes tienen algún sueño?, ¿tienen alguna ilusión?, seguramente sí. Está claro que no vivimos en un mundo de fantasía donde el final feliz esta a la vuelta de la esquina, donde se puede revivir con un beso o donde el bien siempre triunfa, pero ¿está mal que pensemos que es posible?, ¿hasta dónde está mal que pensemos que se puede ser feliz?, si vivimos en un mundo “cruel”, ¿está mal que tengamos una ventana por donde escapar y olvidar un momento los problemas?, ¿está mal que tomemos las moralejas que plantean estas películas clásicas e intentemos utilizarlas como armas en nuestras vidas diarias?, ¿Qué opinan de eso?.

Ahora veámoslo desde el otro lado de la moneda, hay quien asegura que la vida es una mierda, pues que los niños vean películas donde les quede clara esa idea, que crezcan llenos de “realidad”, ¿Qué tanto bien o mal les puede hacer esto?, ¿Se imaginan vivir teniendo un mal día, porque la vida es una porquería y encima verlo reflejado en una película?. La mayoría crecimos conociendo estas historias de cuentos de hadas, lo impórtate aquí es darse cuenta de eso, que son cuentos, son películas, no son reales y que no hay que tomarlos de manera tan literal, que hay que buscar la enseñanza, la moraleja que te dejan y ponerla en práctica en tu vida personal, buscar el equilibrio entre la fantasía y la realidad. Por lo menos así lo veo yo.
También se comentaba el asunto de que se trataba de historias machistas, que las niñas no deberían ver porque crecerían con la idea de que deben ser rescatas y que vivir a la sombra de un hombre. Si hay algo que me repitieron hasta el cansancio en la facultad es que “La arquitectura es el reflejo de la sociedad”, ¿y que tiene esto que ver?, pues que me parece que estas historias hacen exactamente lo mismo, películas como Blanca Nieves, Cenicienta y La Bella Durmiente fueron realizadas alrededor de 1950, ¿era esta una sociedad feminista?. Después llegaron otras películas como Mulan, Pocahontas y La princesa y el sapo, todas después del año 2000, reflejando cada una la sociedad en la que vieron la luz, adaptándose a las nuevas mentes, estas últimas siguiendo sus propios ideales y trabajando por sí mismas para lograrlos.

Casi todos estos cuentos clásicos originalmente tienen finales tristes o crueles, Walt Disney se encargó de inyectarles sueños, esperanzas e ilusiones. La mayoría de nosotros crecimos conociendo estas historias, y sabemos que ningún hada madrina va venir a salvarnos, pero sabemos que si tenemos un sueño lo podemos hacer realidad, también sabemos que no contamos con un genio mágico a nuestra disposición para arreglar nuestra vida, pero nos quedó claro que siendo nosotros mismos podemos conseguir lo que deseamos.

Es muy triste que un niño crezca conociendo “la realidad” porque le robaría su niñez, yo estaría más preocupado de que los niños crecieran sin esperanzas, ilusiones y sueños con los que puedan combatir “la realidad”, después de todo si vas a la guerra sabiendo que no tienes esperanza de vivir, seguramente morirás.